La DOP Jabugo al pie del territorio

La actualidad, no sólo local, sino mundial, está condicionando la forma de enfrentarnos a una realidad que es evidente necesita que todos nos adaptemos.

En este sentido la DOP Jabugo es una entidad fuerte que consolida sus raíces y su vínculo con el territorio. No puede existir una DOP sin el producto, sin unas características microclimáticas especiales, sin un entorno natural, sin un equilibrio y sin unas personas que hacen que sea posible.

La DOP Jabugo continúa su camino trabajando en el control y certificación de los productos elaborados por las bodegas inscritas, de las explotaciones ganaderas, del punto de venta al consumidor. Una labor casi invisible que permite que la protección de un producto con un precinto y una vitola sea la protección de una forma de hacer y de vivir en un territorio y símbolo de identidad de la gastronomía española a nivel mundial.

En esta línea se hace una importante labor promocional que se va adaptando poco a poco a las nuevas formas de comunicación, sin perder de vista nunca lo que significa una DOP, no sólo para la protección de un producto tangible, sino para respaldar y apoyar la economía de toda una comarca y para la propia identidad territorial y personal. La humanización de un nombre como es Jabugo, bajo el sello DOP, es el fundamento de la estrategia Tierra de Culto que se puso en marcha hace unos meses y que continúa y continuará en los próximos meses, tanto a través de la web, como en redes sociales.

Así mismo, el trabajo de protección continúa en su ardua tarea de conseguir no sólo proteger el uso correcto del nombre Jabugo bajo el sello DOP, sino el de concienciar y educar sobre el buen uso del mismo. Porque protegiendo el uso del nombre no sólo se protege un producto, sino el propio territorio, la forma de vida de muchas familias de la Sierra, y por ende un sector económico vital para todos los que decidimos apostar por las raíces y la herencia que nos dejaron. Y es responsabilidad de todos para que podamos seguir viviendo no sólo del producto amparado, sino poder seguir haciéndolo aquí, en nuestra Tierra de Culto.

A pesar de la realidad tan complicada, nuestro sector y nuestra Sierra, pone en práctica una de sus virtudes, la paciencia. La misma con la que sabe gestionar el paso del tiempo, ese que se necesita para que en tres años podamos disfrutar, con tranquilidad y compartido, un plato de jamón con DOP Jabugo.

Aquí seguimos, como siempre, a tu entera disposición.